Comenzamos a diagramar la revista digital

Clase compartida entre Ciencias Sociales e Informática

Los dos 6° compartieron una clase con las profes Celeste y Mabel, con el soporte de la profe de Informática, Romina Szymuda, donde aprendieron los conocimientos básicos para realizar una revista digital.



Dentro del Proyecto "La gran inmigración", los chicos estuvieron investigando:
  • Costumbres de las diferentes colectividades.
  • Conventillos.
  • Hotel de Inmigrantes.
Tomaron notas del video "La gran Inmigración" de la colección "Historia de un país" de Canal Encuentro.

Realizaron una visita al Museo Quinquela Martín y un recorrido por el Museo a cielo abierto "Caminito".

Estas son los distintos momentos de trabajo, donde los chicos también tomaron notas en sus cuadernos o netbooks, armando un archivo digital de toma de notas.






Máximo de 6°B, compartió sus notas para que sus compañeros las completen.


Al finalizar, tomaron nota de la tarea para el próximo lunes, que consiste en realizar una posible tapa para la revista digital, usando cualquiera de las dos herramientas digitales que se mencionan.



Visita al Centro Interactivo de Ciencia y Tecnología

"ABREMATE", 6° y 7° realizaron un recorrido distinto por la historia de la Ciencia y la Tecnología


El Centro Interactivo de Ciencia y Tecnología “Abremate”, dependiente de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional de Lanús, es una muestra que consta de módulos interactivos a través de los cuales los chicos pueden recorrer los cambios, progresos e inventos de la ciencia y de los objetos tecnológicos, reviviendo una historia animada por los hombres, las culturas y los pueblos que la hicieron posible.
Hay zonas delimitadas que se corresponden con siete períodos históricos: los antiguos imperios de Oriente, los antiguos imperios de Occidente, la Edad Media, el Renacimiento, la Edad Moderna, la Edad Contemporánea y el tiempo actual.

















Más información: Avenida Hipólito Yrigoyen 5682, Remedios de Escalada. Provincia de Buenos Aires.
Teléfono: 5533 5600 internos 6108 / 6109

Mapoteca

Mapoteca de la República Argentina


Un atlas interactivo con mapas para dibujar, superponer, recorrer, marcar o pintar en tu computadora. También se pueden imprimir, descargar y compartirlos en las redes sociales.



Ir a http://mapoteca.educ.ar/

Conflictos sociales a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX

A finales del siglo XIX, debido al crecimiento económico en nuestro país y la desigualdad que sufrían los trabajadores, surgen dos corrientes de pensamiento que proponían cambiar el sistema por otro más equitativo en el reparto de riqueza: el anarquismo y el socialismo.


El anarquismo

Esta corriente consideraba necesario un cambio en la sociedad industrial, rechazaban toda forma de autoridad y de poder político, se negaban a afiliarse a partidos políticos y participar en elecciones.Dentro del anarquismo había dos corrientes pero la que logró más apoyo fue la que fomentaba la unión y organización de los trabajadores para realizar acciones masivas: huelgas, actos y manifestaciones.Crearon la primera organización de trabajadores, la Federación Obrera Regional Argentina (FORA)en 1901.

El socialismo

Los socialistas con Juan B. Justo a la cabeza crean en 1896 el Partido Socialista. Esta corriente proponía la participación política de los trabajadores para obtener cambios progresivos o reformas sociales a través de la aprobación de diferentes leyes.Las primeras ideas proponían:
  • Jornada laboral de 8 horas para adultos, de 6 para jóvenes entre 14 y 18 años, y prohibición del trabajo industrial a menores de 14 años, además del descanso obligatorio de 36 horas continuas por semana.
  • A igualdad de trabajo igual remuneración entre los sexos.
  • Reglamentación higiénica del trabajo industrial, con limitación del trabajo nocturno a los casos indispensables, y prohibición del trabajo de las mujeres donde se haga peligrar su maternidad o ataque a la moralidad
  • Responsabilidad de las patronales en los accidentes de trabajo y la creación del fuero laboral.

La intervención del Estado

Para combatir la expansión del anarquismo, los gobiernos de principio de siglo, luego de encarcelar a dirigentes sindicales y cerrar imprentas o diarios obreros, sancionaron la Ley de Residencia en 1902 que permitía expulsar del país a los extranjeros que protagonizaran huelgas, actos de violencia o difundieran ideas revolucionarias.

La reacción de los trabajadores

El movimiento obrero reaccionó enérgicamente y decretó en noviembre de 1902, la primera huelga general de la historia argentina.
El gobierno decretó el estado de sitio, desatando una violenta represión sobre los obreros. A los detenidos argentinos se los encarceló y a los extranjeros se les aplicó la flamante Ley de Residencia. 

Manifestaciones, huelgas y represión

En 1905, las centrales sindicales que decidieron conmemorar a los mártires de Chicago, ocurrido el 1º de mayo de 1886. El acto se realizó frente al Teatro Colón. Durante el acto, el jefe de Policía, Ramón Lorenzo Falcón, lanzó un escuadrón de 120 policías a caballo contra la multitud, mientras que un escuadrón de bomberos policiales atacó por otro frente. Sobre la plaza Lavalle quedaron tendidos 4 muertos, más de 50 heridos y centenas de detenidos.


Nadie imaginaba que se produciría un hecho inédito: los protagonistas de la huelga serían las mujeres con sus hijos.
En 1907 se produjo la  "huelga de inquilinos". Los habitantes de los conventillos de Buenos Aires, Rosario, La Plata y Bahía Blanca decidieron no pagar sus alquileres frente al aumento desmedido aplicado por los propietarios y por las pésimas condiciones de vida en los inquilinatos. Los protagonistas de estas jornadas fueron las mujeres y los niños que organizaron multitudinarias marchas portando escobas con las que se proponían barrer la injusticia. Comenzó la represión y los desalojos. En la Capital estuvieron a cargo del jefe de Policía, coronel Falcón,  en las madrugadas del crudo invierno de 1907.El gremio de los carreros se puso a disposición de los desalojados para trasladar a las familias a los campamentos organizados por los sindicatos anarquistas.Si bien no lograron su objetivo en la rebaja de los alquileres, lograron llamar la atención sobre las dramáticas condiciones de vida de la mayoría de la población.


Manifestación del 1 de mayo de 1909 en Buenos Aires. Archivo General de la Nación.


El 1º de mayo de 1909, en ocasión de una nueva conmemoración, los obreros fueron duramente reprimidos en un operativo a cargo del jefe de Policía, el coronel Ramón Falcón: hubo doce muertos y más de 80 heridos. En consecuencia los sindicatos  declararon “la huelga general por tiempo indeterminado a partir del lunes 3 y hasta tanto no se consiga la libertad de los compañeros detenidos y la apertura de los locales obreros” y aconsejaron “muy insistentemente a todos los obreros que a fin de garantizar el mejor éxito del movimiento se preocupen de vigilar los talleres y fábricas respectivas, impidiendo de todas maneras la concurrencia al trabajo de un solo operario”. Así se inició la “Semana roja”: 60 mil personas acompañaron los féretros de los obreros asesinados hasta el cementerio de la Chacarita y fueron duramente reprimidos por la policía. Ese día más de 220 mil abandonaron su lugar de trabajo en todo el país, las fábricas cerraron el puerto y los ferrocarriles quedaron inactivos. Durante toda esta “Semana Roja” la huelga fue total, pese a lo cual el gobierno ignoró todos los reclamos y confirmó a Falcón en su cargo. Meses después, Falcón fue asesinado por un anarquista ruso de 17 años: Simón Radowitzky.

http://www.partidosocialista.org.ar/historia/ 


VOTO A VOTO

Segunda parte


Ley Sáenz Peña


El 10 de febrero de 1912, se sancionó en el país la Ley Nº 8.871, conocida como Ley Sáenz Peña, que estableció el sufragio universal, secreto y obligatorio y el sistema de lista incompleta.


El 12 de junio de 1910, el Colegio Electoral consagró la fórmula Roque Sáenz Peña – Victorino de la Plaza. El presidente electo se encontraba en Europa y emprendió enseguida el viaje de regreso a su país. 
A poco de llegar concertó dos entrevistas claves: una con el presidente Figueroa Alcorta y la otra con el jefe de la oposición, Hipólito Yrigoyen. En la entrevista con el caudillo radical, concertada en la casa del diputado Manuel Paz el 2 de octubre de 1910, Yrigoyen se comprometió a abandonar la vía revolucionaria para tomar el poder, y Sáenz Peña a la sanción de la tan deseada ley electoral. Yrigoyen le pidió al presidente electo que interviniera todas las provincias para evitar los manejos de los gobernadores adictos en las siguientes elecciones. Sáenz Peña se negó a emplear este método y le ofreció a Yrigoyen la participación del radicalismo en el gobierno.

La entrevista fue un éxito, porque Sáenz Peña logró su objetivo: el compromiso de la participación electoral del radicalismo en unas futuras elecciones, con una nueva ley electoral que garantizara la limpieza y libertad de sufragio.
El 12 de octubre asumió el nuevo gobierno, y Sáenz Peña cumplió con su palabra enviando al parlamento el proyecto de Ley de Sufragio, que había elaborado con la estrecha colaboración de su ministro del Interior, Indalecio Gómez. Establecía la confección de un nuevo padrón basado en los listados de enrolamiento militar, y el voto secreto y obligatorio para todos los ciudadanos varones mayores de 18 años.
Estos son algunos de los artículos más importantes de la ley 8.871, conocida como Ley Sáenz Peña:
“Art. 1. Son electores nacionales los ciudadanos nativos y los naturalizados desde los diez y ocho años cumplidos de edad.
Art. 2. Están excluidos los dementes declarados en juicio. Por razón de su estado y condición: los eclesiásticos y regulares, los soldados, cabos y sargentos del ejército permanente, los detenidos por juez competente mientras no recuperen su libertad, los dementes y mendigos, mientras estén recluidos en asilos públicos. Por razón de su indignidad: los reincidentes condenados por delito contra la propiedad, durante cinco años después de la sentencia.
Art. 5. El sufragio es individual, y ninguna autoridad, ni persona, ni corporación, ni partido o agrupación política puede obligar al elector a votar en grupos
Art. 7. Quedan exentos de esta obligación (de votar) los electores mayores de 70 años.
Art. 39. Si la identidad (del elector) no es impugnada, el presidente del comicio entregará al elector un sobre abierto y vacío, firmado en el acto por él de su puño y letra, y lo invitará a pasar a una habitación contigua a encerrar su voto en dicho sobre.
Art. 41. La habitación donde los electores pasan a encerrar su boleta en el sobre no puede tener más que una puerta utilizable, no debe tener ventanas y estará iluminada artificialmente en caso necesario…”
La ley significaba un gran avance, aunque no eran pocos los excluidos por ella. Las mujeres (casi la mitad del padrón), los extranjeros, los habitantes de los territorios nacionales, los habitantes de municipios con pocas personas, que no podían elegir autoridades municipales, y quienes en los municipios en los que se podía elegir sólo podían votar como sus autoridades locales a los propietarios contribuyentes. 
El presidente presentó el proyecto con estas palabras:
He dicho a mi país todo mi pensamiento, mis convicciones y mis esperanzas. Quiera mi país escuchar la palabra y el consejo de su primer mandatario, quiera el pueblo votar”
Poco después ambas Cámaras aprobaban la que empezaría a conocerse como la Ley Sáenz Peña.
El fin del fraude significó un notable avance hacia la democracia en la Argentina y la posibilidad de expresión de las fuerzas políticas opositoras que habían sido marginadas del sistema por los gobiernos conservadores.
En las primeras elecciones libres llevadas adelante en la Argentina, en el mismo año 1912, la bancada socialista creció notablemente y se sucedieron los triunfos radicales en Entre Ríos y Santa Fe. Aumentó notablemente la participación electoral, que para 1914 llegó al 62,85 % del padrón total, mientras que en las últimas elecciones anteriores a la Ley Sáenz Peña apenas había llegado al 5 por ciento.